LA PARAFINA EN COSMÉTICA

foto2-clinicabanos

La propiedad más valorada en la parafina es su poder hidratante. Aunque su uso está muy extendido, como en la fabricación de velas o para la industria alimentaria, también se utiliza como agente reductor o en fisioterapia como calmante del dolor

El uso de la parafina está muy extendido en los centros de belleza para mejorar sobre todo el aspecto de pies y manos. La mejor época para su aplicación coincide con los cambios bruscos de temperatura que facilitan las pérdidas de agua en la piel, ya que la parafina es un potente hidratante especialmente indicado para pieles castigadas.

¿Qué es la parafina?

La parafina es un conjunto de hidrocarburos derivados principalmente del petróleo y en menor medida del carbón. En las refinerías, estos hidrocarburos se destilan a temperaturas elevadas obteniendo aceites pesados. Tras su enfriamiento a 0° C se cristaliza la parafina, separada mediante filtración o centrifugación. Después, el producto se purifica y la parafina resultante se envía a los laboratorios para su uso posterior en cosmética o en otros sectores como podrían ser la fabricación de velas o para la industria alimentaria (papel parafinado o la goma base para el chicle, por ejemplo).

Propiedades de la parafina

La industria cosmética utiliza cada vez más la parafina para su uso tradicional como hidratante de pies y manos, o como ingrediente activo en cremas (por su consistencia similar a la vaselina), tratamiento reductor, reafirmante o en aplicaciones fisioterapéuticas.

 

La propiedad más valorada en la parafina es su poder hidratante. Con su aplicación, la humedad no se evapora de la piel sino que se mantiene en sus capas internas, ayudando a hidratarla, alimentarla y, como consecuencia, rejuvenecerla. Por eso, está muy indicada para pieles con problemas de deshidratación, sequedad, falta de elasticidad, piel agrietada o descamada.

Al aplicar la parafina sobre la piel se forma una película que retiene la pérdida de la hidratación, manteniendo la temperatura de la piel. Se comporta como un aislante térmico que induce a la pérdida de líquidos y a la eliminación de toxinas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *